11 errores comunes a la hora de hacer cerveza artesana

Cuando nos disponemos a hacer cerveza artesana nos enfrentamos al reto de cometer el mínimo número posible de errores que para no tener que tirar por el fregadero toda una tanta de cervezas que hemos estado cuidando como un tesoro.

Muchos de estos problemas se derivan de las pobres instrucciones del kit para elaborar cerveza, un mal consejo del vendedor o simplemente el sentido común, que brilla por su ausencia.

En esta serie de dos artículos sobre errores comunes a la hora de hacer cerveza artesana nos dedicaremos los  hoy a cosas básicas como la desinfección o el agua y la levadura adecuadas. Estos son los 6 primeros:

 

11 errores cerveza artesanal

 

1. Utilizar el sistema de desinfección que viene con el kit básico de cerveza

Este desinfectante en polvo es lento y no es especialmente eficaz. Desinfecte todo lo que toca su cerveza después de la ebullición, y asegúrese de que se limpia cuidadosamente después de cada uso. Mantener los microbios fuera de tu cerveza es el paso más importante para la fabricación de cerveza sólida.

2. Empezar con una receta que es fuerte o inusual

Elaborar una cerveza compleja es muy, muy divertido, pero cuando estamos empezando es mejor jugar a lo seguro y empezar con una recerta sencilla. Las cervezas de alta graduación requieren más levadura y tiempo y suelen necesitas ingredientes adicionlaes que hacen de la receta compleja. Por esto si estamos empezando debemos tomárnoslo con calma y dejar estas recetas para cuando seamos todos unos expertos.

3. Elaborar con agua del grifo sin filtrar y con alto contenido en cloro

Si usas agua del grifo suministrada por el ayuntamiento lo más probable es que esta agua contenga cantidades significativas de cloro. Para acabar con él se puede usar un filtro de carbón o tratar el agua con pirosulfito de potasio, o simplemente utilizar agua embotellada. Uno de los defectos más comunes de las cervezas artesanales es el sabor a clorofenol medicinal, que está formado por la combinación del cloro en el agua o el higienizador y fenoles de la malta y la levadura.

4. Apretar la bolsa de grano después de la fase de remojo

Esto libera a los taninos, que le dan al cuerpo de la cerveza una textura áspera. Pon los granos en una pequeña cantidad de agua y luego enjuáguelas bien por vertiendo agua caliente sobre la bolsa de grano o sumerja la bolsa de grano en un segundo bote de agua caliente.
En este aspecto hay cierta controversia. Hay gente que prefiere apretar bien la bolsa. Es cuestión de gustos, la próxima vez que elabore cerveza separe para probar el mosto que saque de apretar la bolsa para juzgar por ti mismo si es de ti mismo.

5. El uso de la levadura líquida

Los cultivos de levaduras líquidas apenas tienen suficientes células para fermentar una cerveza en el día en que se empaquetan, y sus células mueren rápidamente a partir de allí. Un paquete de 11.5 gr de levadura seca de alta calidad empieza su vida cuando ha sido empaquetada con el doble de las células como un paquete nuevo de levadura fresca y retiene una alta viabilidad celular por mucho más tiempo. La levadura líquida puede producir grandes cervezas, pero requieren de un motor de arranque a menos de que se trate de levadura muy fresca y o quiera preparar una cerveza con una graduación muy baja.

6. No airear el mosto adecuadamente

Se tardan varios minutos de agitación del mosto frio para que este pueda absorber la cantidad ideal de oxígeno y permitir que la levadura inicie un crecimiento saludable y adecuado. Y esto es muy importante porque cuanto más sana este la levadura mas “limpia” y rápida será la fermentación.

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