Kit básico para hacer tu cerveza en casa

Para hacer tu cerveza en casa lo primero que necesitas es un kit básico compuesto por elementos que podemos conseguir fácilmente en Internet.

Cazuela: En primer lugar tenemos que conseguir una cazuela o cualquier recipiente de gran capacidad -sobre los 25 litros- donde poder macerar la malta. Existen en el mercado cazuelas eléctricas con las que podemos manejar la temperatura. O podemos utilizar una cazuela normal al fuego de casa  o con el clásico hornillo de gas.  Hace el proceso más complejo pero es más económico.

Fermentador: Es un cubo plástico con una tapa suficientemente grande para contener la cantidad de cerveza que vayas a preparar. Tiene que ser blanco y transparente para controlar la cantidad y el proceso de fermentación. Es aconsejable utilizar dos cubos ya que en el proceso de la elaboración de tu cerveza en casa necesitaras traspasar de uno a otro como veremos más adelante. Deben de tener la calidad de plástico alimentario, lo sabemos porque aparece un símbolo una cuchara y un tenedor. Es necesario que el fermentador tenga un grifo y una válvula de fermentación del tipo airlock.

Tubo: Será un tubo rígido de embotellado para controlar el llenado de la botella

Productos esterilizantes: Este es un elemento importante que hará que tu cerveza no corra el riesgo de contaminarse al utilizar los utensilios. Para esto vale cualquier producto de los que existen en el mercado, son fáciles de encontrar y solo hay que utilizarlos según las especificaciones explicadas. También está la posibilidad más económica que es la lejía alimentaria que es igual de efectiva.

Un densímetro: Es fundamental a la hora de elaborar nuestra cerveza en casa contar con un densímetro que nos ayude a controlar el proceso de fermentación ya que nos irá indicando cuando ha terminado el proceso de elaboración y determinar el alcohol de nuestra cerveza.

Termómetro: Con objeto de controlar la temperatura del mosto necesitamos un termómetro. Va a ser esencial en la maceración de la malta y después en el enfriado del mosto. Deberá tener un rango desde 15º hasta 90º

Espumadera: Para remover los ingredientes durante todo el proceso de elaboración vamos a precisar una espumadera larga de cocina para remover los ingredientes como grano el lúpulo y la cerveza.

Colador: Tendremos a mano un colador de tela o de acero inoxidable para filtrar los sedimentos. Cuando tengamos nuestro mosto tenemos que fíltralo y sacarle todo el jugo.

 Botellas: La maduración final de la cerveza casera se realiza en el recipiente en el cual lo depositamos una vez ha fermentado. Esto se puede hacer en barriles o en botellas, siendo esta última la posibilidad más sencilla y utilizada. Las botellas para la cerveza deberán ser de las que se utilizan en los bares. Por lo general no son aptas las que compramos en las tiendas ya que corren el peligro de estallar la botella durante proceso de maduración aunque si que podemos reutilizar las botellas de algunas marcas, sobre todo de importación. Para no equivocarnos debemos pesar la botella vacía con nuestra báscula. Si es de tercio de litro deberá pesar sobre los 250 a 300 gramos y si es de medio litro sobre los 300 a 350 gramos. Yo suelo utilizar las de medio de una marca alemana que podemos encontrar en cualquier supermercado de un simpático monje de Munich. Esta claro, verdad. Aun así, si no queréis arriesgaros podéis comprar botellas que se venden on-line especificas para embotellar cerveza, aunque es más caro debéis de tener en cuenta que se pueden reutilizar una vez hayáis bebido vuestra rica cerveza.

 Chapas y obturador: Finalmente, una vez tenemos nuestras botellas necesitamos chapas y un obturador para cerrarlas herméticamente. Es un proceso simple al que le pillaras el truco enseguida. Seguramente desperdicies alguna chapa pero afortunadamente son muy baratas.

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