Malta molida o grano entero

Para hacer nuestra cerveza artesana tenemos que elegir, malta molida o grano entero. Ambas tiene sus ventajas e inconvenientes y dependerá de la cantidad que queremos comprar, nuestro presupuesto o los utensilios que tenemos a nuestro alcance. a continuacion os explicamos brevemente como sacar partido a nuestra elección.

Siempre es recomendable utilizar la manta triturada por el proveedor, es decir, ya molida, sin embargo este triturado de malta no es un proceso complejo y es bastante fácil de preparar, además las malta trituradas son más caras que la entera, algo a tener en cuenta si se trata de hacer cerveza con frecuencia. Además tenemos que tener presente que las materias, es decir, los proveedores más baratos de malta sólo sirven malta entera. Por último, otro factor a favor del grano sin triturar es que envejece mucho más lentamente y por consiguiente si adquirimos malta molida tenemos que utilizarla lo antes posible. Así pues, lo más seguro para nosotros, cerveceros aficionados es triturar muestra propia malta.

No hay que moler los granos hasta obtener harina como sucede con cereales de panadería. Un triturado de malta demasiado fino implica dificulta en gran medida la filtración, esto es, la separación del líquido de los componentes sólidos del bagazo que se convertirán cerveza. La finalidad de triturado es partir las plumas de grano de Malta para liberar la masa harinosa y fragmentar está a continuación. En las malterias industriales se tritura la malta gradualmente entre rodillos, no cómo se hace en la molienda de cereales.

Hoy en dia, desgraciadamente, no existe en el mercado ningún molino de malta que sirva para que los cerveceros aficionados hagan su cerveza en casa, que deben para ello improvisar esta operación la mejor solución. Normalmente esta solución es un molinillo casero de cereales. Mejores que los modelos de piedra son los que tiene un dispositivo modulador de acero. Como ya hemos dicho antes que no conviene triturar excesivamente las glumas, los molinos de cereales se regularán de madera de manera que la molienda sea muy grande.
En la operación no debe calentarse la malta demasiado porque resulta inevitable un cierto daño las enzimas. Por ello se recomienda efectuar pausas transcurridos unos minutos.

Se consiguen resultados muy convenientes, cuando la manta se raya en un aparato de cocina. A tal fin, se empleará un rallador con orificios de calibre entre pequeño y mediano como el adecuado para rallar nueces o queso. Hay que comprobar primero el rallador proporciona los resultados que buscamos. El rallado fino tritura la malta a un tamaño conveniente pero seguramente tardemos demasiado, por el contrario, el rallador grande es bastante rápido pero a veces deja incluso granos enteros, en cuyo caso la manta solo se aprovecha parcialmente.

También pueden utilizarse mortero y almirez de cocina, la mezcladora, batidora manual o un molinillo de café, sin embargo, el mayor inconveniente de todos estos aparatos es que la malta se titula de manera muy desigual. Gran parte de los granos quedan intactos mientras que otros se ven reducidos a harina, esto obliga a moler por segunda vez para lograr romper finalmente todos los granos, pero entonces se prolonga demasiado la duración de la molienda. He aquí la conveniencia de encontrar un término medio razonable.

Cuando se utilizan las cuchillas de la batidora manual se desprende mucho polvo por lo que conviene cubrir el cuerpo del aparato con una protección adecuada. Para esto da un buen resultado una manga hecha con una bolsa de plástico que se cierra a prueba de polvo con anillos de goma, sin embargo deben de quedar completamente despejada del aparato. Algunos modelos disponen de tapas para evitar el salpicado.

En ocasiones se recomienda también triturar la manta con un rodillo de madera, Resulta particularmente adecuado un rodillo de mármol, imitando así la acción del molino de rodillos, aunque es una cosa muy distinta moler los granos en todas las direcciones. Para conseguir esto puede colocarse una tela o una lámina entre el rodillo y la manta. Y no utilizar nunca una base demasiado blanda.

Cuando no se tiene mano ningún molinillo otra buena opción es el llamado triturado húmedo. La manta se pone a remojo en agua -medio litro de agua para un kilo de malta- y, después, a los 30 minutos desmenuzar con las cuchillas cortadoras de la batidora. De esta forma no se produce prácticamente nada de polvo, las glumas se separan con facilidad de la harina y el triturado desigual no deja sentir tanto en la maceración y la filtración de nuestra cerveza artesanal. Sin embargo se forma una masa viscosa y el utensilio utilizado sólo puede limpiarse con gran trabajo.

Si tiene cerca alguna malteria industrial el cervecero aficionado obtendrá sin dificultad la manta que necesite y probablemente también la malta triturada sin mayores costes.

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